domingo, julio 29, 2012
Veinte diez
No sé si perdido o encontrado
es que mi corazón se vuelve a mirarte.
No sé si es la brisa quien hace dudar a la marea de sus olas
o tus ojos quienes provocan la tormenta.
Podría llamar letargo a la espera mortuoria
de tu ademán al amor,
de tu nerviosa risa al devenir.
Sería más alto
para bajar el cielo,
para entorpecer las fronteras con nuevas esperanzas,
y velar la muerte con lágrimas retoñas,
neonatas de nostalgia.
La muerte se esconde de reojo
y engaña la respiración.
tomaría tu mano sólo para danzar
un soneto de suspiros.
Paciente es el siglo que demora la luz en reflejar
mis ojos en los tuyos,
los tuyos en los mios.
Con demasiada prisa
la noche burla a la cautela.
Somos un sueño inundado por el frío seco
que se incendia siendo lluvia.
Por la mesura arrojada al viento,
al confundido viento
de tus desiertos.
lunes, diciembre 26, 2011
La copa sostenía un vaivén prolongado e inquieto. Giraba sin propósito, satisfaciendo la deliberación de alguna mano derecha. El vino contorneaba los bordes, coqueteando con dejar escapar alguna que otra gota. Mirando hacia el comedor, la voz de T, interrumpiendo las proposiciones de S. Contigo nunca se puede hablar. No, replica T. Pero necesito conversar contigo. Que no puedo ahora, que estoy cansado, exclama T al aire, buscando que la queja lo arroje fuera de la escena. Tiene resultado. T se ha llevado su copa y se tiende a ver televisión en su pieza. S pide a I que le vuelva a llenar la copa. Mientras tanto, la copa de I mantiene su vaivén, que ya ha dejado ciertas evidencias sobre el mantel. S mira a I a los ojos, nota en ellos el reflejo de una mirada viva que ahoga su llanto. Al topar sus miradas, S aparta la vista y finge atender la nerviosa mano derecha de I. ¡Me tienes nerviosa con tu vaso! Detiene su mano en el instante y pareciera que consigo todo su cuerpo, y no solo su cuerpo sino que toda pequeña vibración presente.
Para cuando I termina su copa, recoge los platos y los lava, S ya se ha ido a acostar. Entonces I va al baño y enjuaga sus lágrimas. Se mira al espejo, contempla sus muecas y sollozos. Siente algo parecido a la tristeza, se dice. O pena por S. O confusión por T. No importa. Toma la toalla y hunde su rostro como queriendo asfixiarse, o al menos eso parece porque la acción tarda más de lo normal diría cualquier persona que se seca después de mojarse la cara. Pero el tiempo estaba detenido. Tan sólo le importaba sostener la toalla contra su rostro, como si ese énfasis pudiera contener el vértigo que trepaba por su cuerpo como una enredadera.
Para cuando I termina su copa, recoge los platos y los lava, S ya se ha ido a acostar. Entonces I va al baño y enjuaga sus lágrimas. Se mira al espejo, contempla sus muecas y sollozos. Siente algo parecido a la tristeza, se dice. O pena por S. O confusión por T. No importa. Toma la toalla y hunde su rostro como queriendo asfixiarse, o al menos eso parece porque la acción tarda más de lo normal diría cualquier persona que se seca después de mojarse la cara. Pero el tiempo estaba detenido. Tan sólo le importaba sostener la toalla contra su rostro, como si ese énfasis pudiera contener el vértigo que trepaba por su cuerpo como una enredadera.
miércoles, agosto 24, 2011
Primera parte
Si el día cruzara de lleno el horizonte, no lleno de penumbras ni agraciado con la oscuridad de la crudeza,
sino lleno de carne y suave vino
sino embotellado en sideral calor de los infiernos
Explotarían las nubes
destronando el reino de los cielos?
Lloraría el mar reflejado
como gotas fugaces
o, quizás, tenue y desesperado
como un pajarito que arranca del invierno?
sino lleno de carne y suave vino
sino embotellado en sideral calor de los infiernos
Explotarían las nubes
destronando el reino de los cielos?
Lloraría el mar reflejado
como gotas fugaces
o, quizás, tenue y desesperado
como un pajarito que arranca del invierno?
jueves, marzo 31, 2011
lunes, octubre 18, 2010
Unestación
Quisiera evitar
llorar las estaciones
en tan solo lágrimas de invierno.
Con el verano escapándose
a una primavera
que se vive anunciando,
amiga de las nueva frontera,
lejana línea de cada tropiezo.
Que a tientas en la oscuridad
sin noche
sopesan el camino mis palmas.
Y mis pies,
hijos retoños de los pasos
de un huerto en el desierto,
llevando y muriendo la vida
a sabiendas de mis ojos,
profundos de cielos
ciegos de la sal
ignorantes criaturas
con ingenuos pasatiempos.
Mi ombligo grita a los sentidos
del calor
fruto prohibido al negarse,
"dorada manzana del sol",
de este invierno que no termina de estacionarse
editado: 19-10-2010
llorar las estaciones
en tan solo lágrimas de invierno.
Con el verano escapándose
a una primavera
que se vive anunciando,
amiga de las nueva frontera,
lejana línea de cada tropiezo.
Que a tientas en la oscuridad
sin noche
sopesan el camino mis palmas.
Y mis pies,
hijos retoños de los pasos
de un huerto en el desierto,
llevando y muriendo la vida
a sabiendas de mis ojos,
profundos de cielos
ciegos de la sal
ignorantes criaturas
con ingenuos pasatiempos.
Mi ombligo grita a los sentidos
del calor
fruto prohibido al negarse,
"dorada manzana del sol",
de este invierno que no termina de estacionarse
editado: 19-10-2010
lunes, enero 11, 2010
lunes, julio 13, 2009
Excusas para una culpa sin sentido.
Las semillas germinaron vacío
en el prado regado con lágrimas de angustia
seca es la convicción que recorre mis venas
enredadas para alimentar a dos almas
dueto de tormentos que devoran el deseo
cuya huella se rasga bajando tus uñas por mi espalda.
No hay alter que abrace mis sueños
a ciegas continúa la ruta sorda de mis pasos
que sufren duelo por el rumbo perdido
mas el destino no parece señuelo
sino esquiva promesa de años en recuerdo.
La palabra es desierto que no me ofrece recompensa
sino frases que puedan expiar, dar resquicio para el amparo
alero para una vida que se quiere volver a vivir
liviano velo que cubra las cicatrices sin velarme la conciencia.
Pido de ti lo que de mi
anhelo de ti lo que detesto cuando vuelvo a ser yo
y sin quererlo
destruyo la limitada frontera del devenir
y vientos se gritan trazando con destreza el temido futuro
{y sin el miedo sirviéndome de escudo}
en el prado regado con lágrimas de angustia
seca es la convicción que recorre mis venas
enredadas para alimentar a dos almas
dueto de tormentos que devoran el deseo
cuya huella se rasga bajando tus uñas por mi espalda.
No hay alter que abrace mis sueños
a ciegas continúa la ruta sorda de mis pasos
que sufren duelo por el rumbo perdido
mas el destino no parece señuelo
sino esquiva promesa de años en recuerdo.
La palabra es desierto que no me ofrece recompensa
sino frases que puedan expiar, dar resquicio para el amparo
alero para una vida que se quiere volver a vivir
liviano velo que cubra las cicatrices sin velarme la conciencia.
Pido de ti lo que de mi
anhelo de ti lo que detesto cuando vuelvo a ser yo
y sin quererlo
destruyo la limitada frontera del devenir
y vientos se gritan trazando con destreza el temido futuro
{y sin el miedo sirviéndome de escudo}
miércoles, junio 17, 2009
martes, mayo 19, 2009
Fastidio
Podría resultar fácil
transgredir los parajes del secreto
y delatar las culpas mimadas.
Fastidio,
la navaja empuñada busca tu muerte
en mi silencio,
en decolorar y coagular mi sangre
que desespera por ser vuelta al corazón.
El dolor corteja a la palabra
y la promesa llora endeble
cuan amor adolescente
La tormenta se ha hartado
de mis plazos
Estoy a solas en este cuarto tranquilo
acompañado por el puñal
que señala a mi lengua muerta
con los ojos dados vuelta
y con el miedo temblándome en las rodillas,
no me han de soportar
¡Oh, Fastidio!
has vaciado mis palabras
y enamorado a mis dedos largos
Mis manos han de vengarse
de quien las ha arrastrado.
transgredir los parajes del secreto
y delatar las culpas mimadas.
Fastidio,
la navaja empuñada busca tu muerte
en mi silencio,
en decolorar y coagular mi sangre
que desespera por ser vuelta al corazón.
El dolor corteja a la palabra
y la promesa llora endeble
cuan amor adolescente
La tormenta se ha hartado
de mis plazos
Estoy a solas en este cuarto tranquilo
acompañado por el puñal
que señala a mi lengua muerta
con los ojos dados vuelta
y con el miedo temblándome en las rodillas,
no me han de soportar
¡Oh, Fastidio!
has vaciado mis palabras
y enamorado a mis dedos largos
Mis manos han de vengarse
de quien las ha arrastrado.
lunes, abril 13, 2009
Paciencia
Quiero sentir el sabor del sadismo
que mis manos hieran la piel que se perdió con las hojas
y no entender palabra entre los gritos
no atender reclamo que sea suspirado entre jadeos
Convertir a la víctima en victimario
pues yace tendida llorando, situada meses a la izquierda del reloj
abrazando anhelos,
llorando por la virgen que inevitablemente violaría bajo el sol.
Con dos dedos en la lengua, las arcadas secretan polvo
mas la bilis es llorada y succionada por los surcos de mi rostro
aquellas grietas no se dejan ver
y desistirán de ser vistas hasta que sea desierto mi cuerpo.
Tomar a aquel niño pobre,
que arruga sus mejillas haciendo maña de hambre mentirosa
que contemple el árido de la pampa a lo lejos
desatada por su vorágine insaciable.
El tiempo es violentado por la necesidad de encontrar el espacio
Unos quiebres, unos encuentros, una navaja, varios amigos
Un cuento.
Que sea educado el espíritu
Porque ahora mi piel es madera
Esperando, paciente, pues fui por accidente, sin haber querido serlo.
que mis manos hieran la piel que se perdió con las hojas
y no entender palabra entre los gritos
no atender reclamo que sea suspirado entre jadeos
Convertir a la víctima en victimario
pues yace tendida llorando, situada meses a la izquierda del reloj
abrazando anhelos,
llorando por la virgen que inevitablemente violaría bajo el sol.
Con dos dedos en la lengua, las arcadas secretan polvo
mas la bilis es llorada y succionada por los surcos de mi rostro
aquellas grietas no se dejan ver
y desistirán de ser vistas hasta que sea desierto mi cuerpo.
Tomar a aquel niño pobre,
que arruga sus mejillas haciendo maña de hambre mentirosa
que contemple el árido de la pampa a lo lejos
desatada por su vorágine insaciable.
El tiempo es violentado por la necesidad de encontrar el espacio
Unos quiebres, unos encuentros, una navaja, varios amigos
Un cuento.
Que sea educado el espíritu
Porque ahora mi piel es madera
Esperando, paciente, pues fui por accidente, sin haber querido serlo.
jueves, diciembre 04, 2008
Introsperspectiva

Me gritan a la oreja, pero sus cuevas están tapadas:
"¡El hombre por el hombre!"
Tal como hormiguero, se resguardan de este invierno prolongado
Mis palmas sucias de pureza fúnebre
acicalan las paredes enllaguecidas por el tiempo
Paredes que encierran la habitación de mi cuerpo
Prisionero de mis reflexiones, azotan mis ojos
flagelados por el látigo del reflejo.
Masticando vidrios con los párpados
despojo la sangre de su frasco, se vierte
en el piso ruborizando mis pies famélicos
Libero el peso de mi contenido,
he de abrir mi piel, nadar en el charco de mi propia sustancia
Rociar de humedad el techo para renacer desde el parásito
sólo así he de lograr sentir.
Mi columna se dibuja como mis arrugas,
imperfectas y eternas, simulando un desierto que ya no recuerda la sed
Bajo el oscuro sol de los hombres, tallo una cruz de plegaria
con los huesos que, al parecer, han de sobrarme.
Sólo así podré orar.
Vomito mi nacimiento pues ya no recuerdo madre
Soy bastardo de las prostituas que han poblado este escenario de cuatro paredes
Fruto del pecado santificado por los infieles,
herejes de su propia dicha, en esta misma habitación se han probado la soga al cuello
Descarnarlos con las uñas mientras me atraco sus promesas
Sólo así puedo defender el amor
Sueño pellizcar la estrella lánguida que se apaga con la niebla
Mi cabeza entre las rodillas y las muñecas clavadas a la nuca
sostienen mi colapso,
sin abrazos,
me he vetado el
derecho
a
amar.
lunes, noviembre 24, 2008
Sinsemilia flower top.
En un compás de cuatro cuartos, cinco corcheas y un silencio se subordinan a una negra. Mientras avanzan, se fusionan y suprimen, ruedan en orgía hasta chocar desordenados en la cueva de mi oreja, quien los conduce hacia mi cabeza y se traducen y empapan con la maraña de huellas que dibujaron mis células. Mis pupilas dilatan ante la luz que proyecta un foco y contraen al topar oscuridad, su descoordinación tiene sentido ante el puzzle que se desarma en el tacto; es el cielo quien palpa a mi pie, mi mano es sentida por el cemento, es la flor quien desea mi piel, buscándola con sus pétalos. Tu iris colorea mi tez color caleidoscopio, mientras sonrío con los párpados caídos, observo tu pelo querer arrancar volando junto al viento. Doy tres pasos y sigo donde estaba, pensando en aquella estrella que hace poco no estaba dibujada. Ahora te veo, estás pintada,el día te contempla y tú sigues sin decir nada, tan sólo volteas tu cabeza y me miras sonrojada. Es el corazón quien me ensancha, tus besos quienes me arrastran...y la venida del sol, que en madrugada nos calienta, aunque se pierde en lontanza. Somos parte de este crimen, en nuestras bocas somos uno y nos refugiamos entre el tiempo, poco entendiendo el espacio.
sábado, noviembre 08, 2008
Creo que...
Me sueltas, me abrazas
Haces efectiva tu estafa
La inyección del olvido
Fulminante alivio
Dilata pupilas
Enfoca distancias
Que dictan palabras
Soslayan mi guardia
Una nueva edición
Que hace traición
Ideas erradas
Palabras mal versadas
Desordenan mentes
Ordenan a los presentes
Equivocan, no es humillación
Es la esperanza con espinas en la frente
Tú, yo y él
Mas ellos dijeron:
“Camisas de fuerza y fe
Mundos alimentos de vacío
Encierro y olvido; practica y sé”
Confundes las nuestras manos
Continúa tu abrazo
(d)Espero, que no cortes nuestros lazos
viernes, noviembre 07, 2008
Papelito de torpedo
Siempre sucede cuando
No me queda mucho
Espacio en el papel
La forma altera
Mis ideas y el
Final llega
Rápido.
miércoles, octubre 22, 2008
Fotografía.
Tus labios aún adornan
el recuerdo que llevo bajo la chaqueta.
La tinta aún mancha, indisoluble,
el dorso de nuestra fusión;
pero el papel nos muestra estáticos,
nuestras sombras, el blanco y el negro,
tu pelo siendo mar en la arena de mi piel.
No había forma,
armonizamos la asimetría,
hicimos visible el frío
vaporizando nuestro aliento,
fuego de esperanza,
nostalgia, a veces desgracia.
Nos devuelvo a mi bolsillo,
no será sino hasta el otro amanecer.
Mi corazón, barco sin puerto,
más náufrago que aventurero.
el recuerdo que llevo bajo la chaqueta.
La tinta aún mancha, indisoluble,
el dorso de nuestra fusión;
pero el papel nos muestra estáticos,
nuestras sombras, el blanco y el negro,
tu pelo siendo mar en la arena de mi piel.
No había forma,
armonizamos la asimetría,
hicimos visible el frío
vaporizando nuestro aliento,
fuego de esperanza,
nostalgia, a veces desgracia.
Nos devuelvo a mi bolsillo,
no será sino hasta el otro amanecer.
Mi corazón, barco sin puerto,
más náufrago que aventurero.
martes, octubre 21, 2008
Impuntual
Se detiene y avanza,
corre y se desmaya.
¡No descansa, no descansa!
Salta las vigas que acosan su camino.
Tropieza con la gente.
Viola la ley de tránsito.
¡Va a llegar a tiempo!
Patea una paloma,
esquiva a un mendigo,
y escupe a un promotor,
nada lo interrumpe, nada lo atrasa.
Por fin volverá a ella,
por fin la abrazará donde todo comenzó.
¡Oh, no!
Se equivocó de helipuerto,
erró en el edificio.
Si no es en el momento exacto,
no resultará.
¡No hay tiempo, no hay tiempo!
Último tramo,
lo esperan ojos dorados
a veinte metros de vacío.
Se detiene, piensa, analiza,
duda, un poco de espacio y se lanza.
Estira los brazos y pedalea en vuelo.
Adrenalina, excitación,
emoción, desespera, se frustra,
se cae y despierta.
Aparta las sábanas,
toma el reloj
y planta nueva carrera,
con igual prisa,
pero con menos pasión.
Siempre llega tarde a reunión.
corre y se desmaya.
¡No descansa, no descansa!
Salta las vigas que acosan su camino.
Tropieza con la gente.
Viola la ley de tránsito.
¡Va a llegar a tiempo!
Patea una paloma,
esquiva a un mendigo,
y escupe a un promotor,
nada lo interrumpe, nada lo atrasa.
Por fin volverá a ella,
por fin la abrazará donde todo comenzó.
¡Oh, no!
Se equivocó de helipuerto,
erró en el edificio.
Si no es en el momento exacto,
no resultará.
¡No hay tiempo, no hay tiempo!
Último tramo,
lo esperan ojos dorados
a veinte metros de vacío.
Se detiene, piensa, analiza,
duda, un poco de espacio y se lanza.
Estira los brazos y pedalea en vuelo.
Adrenalina, excitación,
emoción, desespera, se frustra,
se cae y despierta.
Aparta las sábanas,
toma el reloj
y planta nueva carrera,
con igual prisa,
pero con menos pasión.
Siempre llega tarde a reunión.
jueves, octubre 16, 2008
Tic Tac
Admiro tu plano cartesiano
oh sí, déjame sentir
las líneas y las curvas.
Escribo palabras como parábolas
y enredo las rectas paralelas
que en el infinito hacen unión.
Nuevamente con tu fotografía en mis ojos
y con una lágrima en las manos,
oh no, reprobaré matemáticas, otra vez.
La bala de tus palabras dibuja la diagonal
que atraviesa las ordenadas y
tropieza con las abscisas en la coordenadas de mi cordura.
Los 45 grados de mi postura
le dejan espacio al recuerdo.
Somos dos triángulos equiláteros,
fisionados del cuadrado
que formaba nuestra unión.
A la mierda geometría,
huelo tu última carta
que me sabe a desazón.
oh sí, déjame sentir
las líneas y las curvas.
Escribo palabras como parábolas
y enredo las rectas paralelas
que en el infinito hacen unión.
Nuevamente con tu fotografía en mis ojos
y con una lágrima en las manos,
oh no, reprobaré matemáticas, otra vez.
La bala de tus palabras dibuja la diagonal
que atraviesa las ordenadas y
tropieza con las abscisas en la coordenadas de mi cordura.
Los 45 grados de mi postura
le dejan espacio al recuerdo.
Somos dos triángulos equiláteros,
fisionados del cuadrado
que formaba nuestra unión.
A la mierda geometría,
huelo tu última carta
que me sabe a desazón.
domingo, octubre 12, 2008
Absurdo.
Un par de absurdos,
entrelazados por su interés,
buscaban descifrar la situación.
Uno tautológico,
el otro contradictorio,
gritaban desacuerdo.
El primero, construyó la situación como un engranaje;
el segundo, divertíase pintando con lápices blancos
manchas negras en el telar de su ocupación.
El tiempo habían detenido.
Entre ambos extremos me encontraba,
en sus ideas lidiaban evitar mi colapso.
Liberado del tiempo, los contemplaba.
Agitados, desperaban.
Rehuían la mirada y no se atrevían
a dirigirme palabra.
El de la izquierda lo había logrado.
Ya satisfecho, de reojo me invitaba a contemplar
el funcionar de su maquinaria,
sincronizada, perfecta; resultaba.
Me sentí tentado, no ofrecía posterior debilidad.
Decidí echar el tiempo a correr,
agradable había sido su lógica.
Al instante un tronador ¡Eureka! sonó en el espacio,
el contradictorio diestro había aniquilado
con colores y esperanzas
aquello que el siniestro construyó con frialdad.
Pero ya era tarde, el tiempo había sido echado a correr,
y yo estaba otra vez,
frente a tus ojos,
sin saber qué hacer.
entrelazados por su interés,
buscaban descifrar la situación.
Uno tautológico,
el otro contradictorio,
gritaban desacuerdo.
El primero, construyó la situación como un engranaje;
el segundo, divertíase pintando con lápices blancos
manchas negras en el telar de su ocupación.
El tiempo habían detenido.
Entre ambos extremos me encontraba,
en sus ideas lidiaban evitar mi colapso.
Liberado del tiempo, los contemplaba.
Agitados, desperaban.
Rehuían la mirada y no se atrevían
a dirigirme palabra.
El de la izquierda lo había logrado.
Ya satisfecho, de reojo me invitaba a contemplar
el funcionar de su maquinaria,
sincronizada, perfecta; resultaba.
Me sentí tentado, no ofrecía posterior debilidad.
Decidí echar el tiempo a correr,
agradable había sido su lógica.
Al instante un tronador ¡Eureka! sonó en el espacio,
el contradictorio diestro había aniquilado
con colores y esperanzas
aquello que el siniestro construyó con frialdad.
Pero ya era tarde, el tiempo había sido echado a correr,
y yo estaba otra vez,
frente a tus ojos,
sin saber qué hacer.
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